Estudié Administración y Dirección de Empresas en la Universidad CEU San Pablo y hace más de diez años descubrí en el marketing digital un mundo que me fascinó desde el principio.
Con internet, una buena idea podía viajar mucho más lejos. Lo que una persona sabía podía llegar a cualquier parte del mundo y crecer más allá de los límites de un lugar, un horario o una única forma de vender.
Desde entonces he trabajado con webs, contenidos, publicidad, correos y automatizaciones. Con el tiempo entendí algo importante: las herramientas, por sí solas, no bastan para aprovechar todas las oportunidades que tiene un negocio.
La diferencia está en saber qué oportunidad aprovechar, qué piezas necesita cada proyecto y cómo hacer que todas trabajen en la misma dirección.
Me entusiasma descubrir caminos que un negocio todavía no había visto.
Disfruto ordenando lo complejo hasta que cada pieza encuentra su lugar.
Creo que la forma de presentar un negocio también habla del valor que hay detrás.
Los mejores proyectos se construyen en equipo, compartiendo ideas, decisiones y las ganas de verlos crecer.
Me encanta trabajar, pensar ideas y ponerlas en marcha. Cuando un proyecto me ilusiona, me implico de verdad y disfruto viendo cómo empieza a crecer.
Y cuando cierro el ordenador, me encanta pasar tiempo con mi familia, hacer cerámica, leer y seguir aprendiendo. Son esos momentos los que me devuelven a lo esencial y me permiten volver con nuevas ideas y ganas de crear.